Por el contrario, los investigadores detectaron que las mujeres consideraban a los hombres con características faciales masculinas (mandíbula cuadrada, nariz grande y ojos pequeños) poco adecuados a la hora de tener una relación a largo plazo.
El estudio, en el que participaron más de 400 británicos, consistía en que cada persona debía juzgar imágenes de rostros masculinos alterados digitalmente para que fuesen más o menos masculinos. En el programa se incluía una serie de características de personalidad, sexualidad y habilidades para ser padres que los participantes debían asociar a cada una de las fotografías que iban observando.
Dos versiones del mismo rostro de un hombre. Una más femenina (izquierda) y otra más masculina (derecha). Foto: Lisa de BruineDe esta manera, los hombres cuyo rostro era más masculino fueron clasificados como más dominantes, menos fieles peores padres y con personalidad fría, en comparación con aquellos con rostros más “femeninos”, que mostraban líneas faciales menos duras, con labios más gruesos, ojos grandes y cejas más curvadas.
Rocío González
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